Construcción más sostenible: materiales innovadores

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Construcción más sostenible: materiales innovadores

El sector de la construcción causa un gran impacto en el medioambiente, sobre todo, en el aire, el suelo y el agua. Aproximadamente, este sector demanda un 40% de la energía de un país, produce un 25% de las emisiones de CO2, genera un 50% de los residuos sólidos y contamina el aire un 30%. Es por esto que en empresas profesionales de la construcción como Comoli seguimos trabajando para que la tendencia hacia un sector más sostenible se convierta en una realidad.

En los últimos años se está haciendo un fuerte hincapié en que debemos pensar de forma más sostenible y eficiente, no sólo en la construcción, sino también en el resto de ámbitos de nuestras vidas, tratando de reducir así el impacto ambiental que tenemos.

¿Qué impacto tiene una obra?

Si analizamos el ciclo de vida de un edificio podemos ver con mayor facilidad las consecuencias ambientales que ser derivan del impacto de la construcción:

  • Consumo de recursos naturales: Los recursos naturales son aquellos elementos que utilizamos y transformamos para utilizarlos en pos de nuestro propio beneficio. Por ejemplo, el petróleo es un recurso natural que transformamos en energía, plástico, asfalto, etc.
    Estos podemos dividirlos en renovables y no renovables, es decir, aquellos que se “agotan” y aquellos que “no se agotan”.
    En la construcción utilizamos materias primas para fabricar los materiales y productos necesarios para edificar; agua para la fabricación y elaboración de los materiales durante la etapa de construcción; y energía para posibilitar la extracción de recursos, su posterior manufacturación y su distribución a pie de obra.
  • Emisiones: Podemos definir esto como descargas contaminantes en el medio que pueden afectar al aire, al agua o al suelo. Durante el proceso, liberamos determinados gases a la atmósfera y descomponemos otros, así como se aumenta el índice de partículas en suspensión (polvo) y de los compuestos orgánicos volátiles (COV). Además, las emisiones al agua suelen estar provocadas por las tareas de limpieza y los vertidos de productos peligrosos en sanitarios, desagües o en el suelo. Y, por último, debemos saber que el suelo no es un recurso renovable a corto o medio plazo y es bastante vulnerable por lo que la emisión de sustancias contaminantes puede desestabilizar su orden natural.

¿Qué está haciendo el sector para frenar esto?

Los grandes profesionales estamos apostando por los materiales innovadores, con una larga vida útil y que contengan materiales reciclados que a su vez puedan reutilizarse y favorezcan así la mejora del entorno. Con esto, reducimos notablemente el impacto con una huella ambiental positiva.

La tecnología está cada vez más presente en la construcción, y gracias a esta se están incorporando materiales y procedimientos que disminuyen considerablemente la emisión de agentes contaminantes al aire, al agua y al suelo. Alfredo Sanz, presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) señala que desde hace años asistimos a novedades en materiales como el hormigón y los ladrillos ecológicos, así como otros que son fabricados a partir de recursos naturales en su máxima expresión.

Por ejemplo, la termoarcilla, un bloque cerámico de baja densidad y mayor grosor que el ladrillo convencional, con gran capacidad aislante. Con materiales como este evitamos el proceso de cocción de los ladrillos, que es la culpable de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, también empezamos a ver en el mercado cementos y hormigones de origen ecológico, lo que supone una menor contaminación en el proceso de obtención de dichos materiales.

O la fibra de celulosa de papel reciclado, un aislamiento creado a partir de papel de periódico reciclado y tratado con sales de bórax que le proporcionan propiedades ignífugas, insecticidas y anti fúngicas. La celulosa tiene un coeficiente de conductividad térmica muy bajo y precisa de muy poca energía para su fabricación.

También los paneles OSB (Oriented Strand Board, en español Tablero de Virutas Orientadas), derivados de la madera y originario de EEUU, que actualmente se está extendiendo mucho por Europa. Son, en resumen, una evolución del tablero de contrachapado formado por capas de virutas o astillas orientadas en la misma dirección. Esto le proporciona al material un comportamiento homogéneo ante la dilatación o la aplicación de fuerzas en distintas direcciones.

Y la lista continúa, pues existen muchos más materiales en el mercado que consiguen que nuestros edificios sean más respetuosos con el medio ambiente. Desde Comoli apostamos por la inversión en la mejora de nuevas técnicas de construcción, así como en el uso de materiales renovables y sostenibles, manteniendo así un compromiso con el medioambiente. Además, cumplimos con los compromisos internacionales relacionados con la Responsabilidad Social Corporativa, trabajando para que nuestro paso no sea perjudicial para el planeta.

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